jueves, 14 de enero de 2010

Cuando una relación se termina

Cuando una relación se termina quedan muchos vacíos que llenar, muchas preguntas sin respuestas, muchas acusaciones que hacer, y sobre todo una gran herida que curar. Siempre que termina una relación alguien sale lastimado, porque cuando empieza la relación son dos personas las que están felices y con ganas de vivir, pero cuando se termina siempre uno sale bien, y el otro sufre. Hoy le toca a alguien sufrir porque una relación se terminó, porque todos los días se consolidan muchas parejas, al igual que muchas se rompen. Es muy injusto terminar y que alguien tenga que sufrir, y las preguntas más frecuentes para hacer son: ¿Por qué terminamos? ¿Cómo llegamos a esto? ¿Por qué me dejas? ¿Cómo seguir de ahora en más?
Aparecen muchos mensajes de aliento hacia el que sufre: “la vida continúa”, “deja que se vaya”, “ya se va a dar cuenta del error que comete”, “ya te va a extrañar”, etc. Y a pesar de todo el apoyo que se le pueda dar a la persona, siempre llega la noche para seguir sufriendo. En medio de la soledad, en medio de la multitud, nada puede llenar ese vacío que aquel amor dejó con su adiós. Una tristeza abunda en el ambiente y ni todos los amigos del mundo ni todas las cosas que haya para hacer, borran aquella gran herida. No basta con perdonar, no basta con buscar distracción ni intentar una reconciliación. Nada se puede hacer porque no se puede obligar a querer, es la ley de la vida, el respeto a la libertad y a la elección personal. Todas las promesas se rompen, las ilusiones se arrastran por el piso moribundas, y uno desde donde está ve como todo lo construido se derrumba.
El optimismo y la autoestima no tienen lugar en una situación así, ya no quedan ganas y hay que buscar otra razón para vivir. Tragedias como estas trastornan nuestras vidas y uno sigue andando por la vida por inercia, porque todavía el aire es gratis. Se vive con un agujero en el medio del pecho, y más profundo de lo que cualquiera se pueda imaginar, la tele no sirve, la lectura tampoco, escribir tal vez ayude, aunque nadie se entere lo que se escribe. La vida cambia de rumbo una vez más, de vuelta a construir, quizás ya no a soñar, porque situaciones como estas matan cualquier esperanza, matan la confianza, matan a lo más maravilloso que se puede encontrar en la vida, al amor. La vida sin amor no tiene sentido, vivir sin amar es morir. Por eso, cuando una relación se termina, lo que fue una relación de a dos, alguien sigue viviendo, y alguien muere de amor.


Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

1 comentario:

Jorge dijo...

Es difícil explicar algo que no tenemos bien definido (amor)...

Resulta que un día colocamos todas nuestras espectativas y principios de vida en algo que no exite, luego ese algo se empareja con una persona que terminamos por idealizar (destruyendo con ello la posibilidad de conocerla), bajo todas estas circunstancias la perdida de esa persona es interpretada como la perdida de nuestras ilusiones y ganas...
sin embargo el verdadero amor deberia poder subsistir aun lejos de todo eso...

Bueno, tu no has terminado por que en tu mente sigue esa persona atormentandote, el problema es que lejos de este ciberespacio no puedo consolarte